ACTIVIDADES - Artículos. "Hoy hablamos de... los plumeros". Taller de Empleo de Educación Ambiental de Castro.

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«Hoy hablamos de... los plumeros»

Cortaderia selloana (Schultes & Schultes).Son la inflorescencia de una planta bien conocida, no sólo en nuestro municipio o nuestra Región, donde resultaría difícil encontrar alguna persona ignorante de su existencia, sino que se extiende en mayor o menor grado, por toda la Cornisa Cantábrica.

Es ésta una planta herbácea, gramínea, de una Familia botánica que tiene parientes próximos en nuestras praderías naturales y en las de toda Europa; la Familia de las Poáceas. Es una pariente sudamericana hoy distribuida por los cinco continentes, comercializándose sus semillas libremente como planta ornamental.

Los botánicos y otros especialistas la conocen con un nombre científico:

Cortaderia selloana (Schultes & Schultes).

Se la considera originaria de Argentina, Uruguay y la zona meridional de Brasil, donde se la denomina vulgarmente como “Hierba de la Pampa”, “Paja Penacho”o “Cortadera”, de la que se conocen variedades plateadas, doradas, rosas y enanas.

Esta planta alcanza un desarrollo impresionante en condiciones no necesariamente óptimas; un pie de planta puede alcanzar 3,5 mts. de diámetro y 4 mts. de altura y, los penachos de sus inflorescencias femeninas, pueden sobrepasar los 0,5 mts. con relativa facilidad. Sus semillas son dispersadas por el viento hasta cerca de 30 Kms.

Es una especie dioica, al contrario que la mayoría de las componentes de la familia botánica a la que pertenece, es decir, los sexos están separados existiendo plantas masculinas y plantas femeninas, siendo éstas las que desarrollan los plumeros más llamativos, sus hojas acintadas alcanzan los 2 mts. de longitud, están muy lignificadas y sus bordes aserrados propician cortes, en la piel de quien las maneja, dignos de la mejor navaja.

No es muy exigente en la calidad del suelo, encontrándose cómoda en un pH comprendido entre 6 y 7,5, ni en textura, ni en su contenido en nutrientes, pudiendo colonizar, casi en su totalidad, terrenos baldíos, muy alterados y removidos por grandes obras de infraestructura, donde otras especies encuentran dificultad de asentamiento, haciendo progresar su sistema radicular a más de un metro de profundidad. Toleran ciertos periodos de sequía no muy prolongados, aprovechando la humedad ambiental y los rocíos. Se asientan con comodidad cerca del agua; márgenes de ríos, charcas y marismas, huyendo del encharcamiento permanente y, de adultas, soportan temperaturas por debajo de los –15ºC. Por si fuera poco, rebrota con renovados bríos después de un incendio.

Como vemos, es una verdadera superviviente y en la Cornisa Cantábrica, sobre todo en su franja costera, ha encontrado unas condiciones excelentes para colonizar espacios como los que hemos descrito.

Su utilización por el hombre es de lo más variado; lo mismo ha servido como planta medicinal febrífuga pediátrica, como materia prima para la elaboración de cestos y sombreros, para obtener celulosa, como forrajera o simplemente como ornamental o para sustentar suelos y taludes inestables.

Cortaderia en Castro Urdiales. Fotografía: Fernando Sanchoyarto.Existen diversas teorías de cómo llegó a Cantabria y Europa allá por la mitad del siglo XIX; si introducida por ingenieros para evitar corrimientos de tierras, si como planta ornamental por indianos, o que llegó de forma espontánea aprovechando el comercio marítimo. Sea como fuere, ninguna teoría parece ser excluyente de las demás y probablemente su gran dispersión se inició aportando un poco cada una. Con posterioridad ha alcanzado un grado de abundancia determinado y su dispersión se ha disparado exponencialmente en los últimos años, con carácter de plaga. Con la llamada Reconversión del Sector Ganadero en nuestra región, se empiezan a ver ejemplares de Plumero en prados de siega tradicionales.

La Cortaderia es un ejemplo más de cómo una especie exótica ha pasado a ser en poco tiempo y por efecto directo del hombre, un problema medio ambiental y la denominamos “invasora”por no dejar espacio y desplazar otras especies propias de los ecosistemas de nuestra Región Biogeográfica. Los científicos prefieren otra denominación con menos carga emocional y se refieren a ella, como a otras especies en su situación colonizadora, como especie “naturalizada”.

Sin embargo no debemos responsabilizar al plumero como si fuera el culpable de nuestras desgracias medio ambientales, él cumple a la perfección su misión vital de sobrevivir y extenderse por los territorios que le sean favorables. En Cantabria ha encontrado un espacio adecuado y sin los controles naturales que limiten su dispersión.

¿Cómo controlar una especie que ha adquirido tamaña proliferación y que es capaz de producir 100.000 semillas por penacho, llegando a tomar proporciones de monocultivo? ¿Cómo vamos a recuperar los espacios que deberían estar ocupados por una cohorte vegetal mas variada, propia de nuestros ecosistemas, a la que acompaña también una rica y variada fauna? Porque no olvidemos que la pérdida de diversidad biológica en los espacios ocupados masivamente por los plumeros puede alcanzar cifras del 80%. Algo más elevado que un eucaliptal. Es tal la abundancia de la Cortaderia que, para ejercer un control eficaz de sus efectivos que, incluso entre ecologistas y conservacionistas, se barajan actuaciones drásticas como el uso selectivo y bien ejecutado de determinados herbicidas. Hecho que suele ser muy contestado por sus efectos derivados.

Quien tiene los medios legales, técnicos, financieros y de tutela medio ambiental es la Administración, que debe poner en marcha las medidas correctoras y restauradoras necesarias para invertir la situación. La aplicación de las Leyes sobre la Conservación de los Espacios Naturales y de la Fauna y Flora Silvestre, de Parques y Reservas Nacionales, de Impacto Ambiental, de Sanidad Vegetal, etc. deberían ser suficiente herramienta para mantener controlada esta especie y para prevenir otras situaciones semejantes antes de que se conviertan en una verdadera alarma medio ambiental.

Carlos Melgosa Carbelo es biólogo y actualmente profesor del Taller de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Castro Urdiales.
Carlos Melgosa
Profesor del Taller de Educación Ambiental
Ayto. de Castro Urdiales

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